domingo, 20 de enero de 2008

Capitulo V (Calor y frio)

Pequeños rayos de sol comenzaban a dislumbrarse por el horizonte como la esperanza que trata de despertar en los corazones oscuros y dominados por el pesimismo de los humanos. Algo extraño seguia sucediendo en la Tierra, todo era suevemente extraño, no sucedian cosas extraordinarias como la lluvia de estrellas de noches atrás, pero las cosas habian comenzado a cambiar. A medida que pasaban los dias el sol se hacia mas y mas fuerte en su calor, ya no era tan suave y delicado como una pluma cuando acaricia la piel, ahora se estaba comportando como lija, aspera y dura. En los noticieros habian anunciado incendios en algunas partes del planeta y los expertos pronosticaban que seguiran al menos que pasara pronto esa ola de calor que azotaba gran parte del mundo.

Pocos lugares en el mundo eran indiferentes a esta ola de calor, era como si aun fueran lugares protegidos por algo, eran pocas ciudades y pocos lugares que eran indiferentes a los desastres climatologicos que sucedian a su alrededor. Pero aun y cuando el mundo estaba comenzando a ser atacado por la inclemencia del calor seguia su curso y su belleza, las montañas se negaban al fuego brotando verde, y aun que con poca frecuencia, la lluvia llegaba a los lugares de incendios para amainarlo.

Aun era de madrugada y el sol tan solo acariciaba suavemente las copas de las montañas pero ya algunas personas estaban en movimento. Por las calles pasaba todas las mañanas un joven de piel morena clara, sus ojos marrones como el tronco de un arbol expresaban tranquilidad, paciencia y determinación con las cosas que desea, recorria la urbanización trotando. Cabello liso castaño claro se unia un poco a su rostro por causa del sudor, el cual era de vez en cuando retirado por el joven. El joven todas las mañanas caundo apenas se deslumbraba el primer rayo de sol por las montañas salia de su casa y le daba algunas vueltas a la urbanización.

De una de las casa por las cuales pasaba, salia un hombre algo grueso, al ver al joven pasar, lo llamo.

__ Ernesto!, Hey Ernesto!.
__ Hola Sr. Willian, como estas?, Como amanecip? – Le respondio mientras regresaba asta su casa.
__ Bien muchacho, muy bien. No te pregunto como estas porque es obvio que estas bien, que joven de tu edad esta mal por las mañanas, mientras que uno que ya se pone viejo... en fin.
__ No diga eso Sr. Willian, usted esta joven, lo unico que le hace falta es un poco de ejercicio para ver si vamos quitando un poco esa barriguita. Ejercicio es lo que necesitas, porque no se viene conmigo en las mañanas a trotar un poco?. Y si lo que le hace falta es motivación – Le dijo en voz baja mirando para los lados – puedo invitar a unas amigas que estan...
__ Jajajaja, no hijo, ya estoy viejo para la gracias, ademas, no creo que la cuaima que tengo en la casa me deje.
__ Haber viejo feo!, a quien le estas diciendo cuaima? – Se escucho una voz femenina atrás de ellos, era la señora Marta que habia estado escuchando.
__ Hola Sra. Marta, como amanecio?.
__ Hola Ernesto, estoy bien – Le respondio de forma dulce y cariñosa mientras le estampaba un beso en la mejilla – Ahora tu viejo, a quien le estabas diciendo cuaima?.
__ A nadie mi amor, - Le respondio de forma juguetona y cariñosa – Un besito para este viejo feo.
__ Ya estas listo? – Le pregunto Marta.
__ Si, te estaba esperando. A proposito Ernesto, como sigue tu hermano?, Espero que este mejor.
__ Sigue dormido Sr. Willian pero estoy seguro que pronto despertara, gracias por preguntar.
__ Bueno Ernesto no te quito mas tiempo, recuerda que hoy en la tarde es el partido. Ha! Y dile a tu primo que venga, es muy callado y algo timido, pero valla que es buen Portero, tiene unos reflejos de los mil demonios.
__ No se preocupe que yo le dire. Que les valla bien, Nos vemos!.
__ Nos vemos.

Ernesto siguió trotando por otros cinco minutos y luego regreso a su casa a tomar una ducha y desayunar, Luego de descansar un rato tomo un libro y sin muchas animos los dejo, subio a su habitación, se cambio de ropa nuevamente y salio para la clinica.

Ernesto era un joven que vivia con toda su familia, su padre era director de un instituto muy prestigioso, su madre era la dueña de una tienda de libros, tiene un hermano que hacia no mas de un año habia sufrido un ataque de Meningitis y habia caido en coma, desde entonces Ernesto iba casi todos los dias a la clinica para ver como seguia y si habia alguna reaccion de su parte.

David era tres años mayor que Ernesto estaba a punto de graduarse de la universidad cuando un dia fue allado inconciente junto a su primo Micke. Sus padres fueron quienes lo allaron y los llevaron a una clinica cercana, Micke desperto a los pocos dias, pero Ernesto no, desde entonces sus padres han invertido una pequeña fortuna en medicos y tratamientos tratando de que recupero el conocimiento. David y Ernesto eran muy apegados desde pequeños, siempre fueron como esos hermanitos de películas, donde el mayor siempre cuida al menor, donde se cuentan todo, esos hermanos que mas que hermanos son los mejores amigos, donde se respetan, pelean y se insultan porque saben que a los cinco minutos se estarian hablando como si nada hubiera pasado.

No habia nada mejor en este mundo para Ernesto como pasar una tarde con David, salir a tomar algo por la tarde, luego una buena conversación y al final del dia salir a una fiesta y divertirse, para llegar por la madrugada y tener cinco minutos de charla y caer rendidos. Todas las noches resaba para que Dios desde los cielos escuchara sus plegarias y hiciera que su hermano despertara; asi que todas las mañanas se levantaba esperando que sus padres le dieran la buena notica, pero nada de esto habia pasado. Siempre que Ernesto hiba a visitar a su hermano, se pasaba horas enteras contándole de sus amigos, padres, del mundo, tambien le leia libros que sabia que le gustaria o simplemente le contaba sobre el, en varias ocasiones habia conseguido a su primo Micke hablándole a su hermano y se habia retirado para no interrumpirlo, ya que el sabia que Micke casi no hablaba con nadie y aparte de el y su hermano no tenia mas amigos.

Ese dia antes de salir para la clinica llamo a su primo y le invito a participar en el juego, luego de insistirle unas veces el acepto y quedaron en encontrarse en su casa a las cuatro de la tarde.

Ernesto llego a la clinica con la misma esperanza de siempre, encontrar a su hermano despierto y esperándolo, pero, nunca habia sucedido, sin embargo nunca perdia la fe de que esto sucediera, al entrar a la habitación ya tan familiar para el trataba de imaginar como serian las cosa de distintas si no hubiera caido enfermo, de seguro serian invencibles con en el en el equipo de football, su vida seria diferente, quizas con sus concejos no se habria equivocado en algunas cosas, pero sobre todo le habria dicho muchas mas veces cuanto lo admiraba y lo queria. Hay veces cuando se sentaba al lado de su cama y le hablaba y se quedaba mirándolo por un rato sentia que en su garganta se hacia un nudo, sentia que le faltaba la respiración y que algo le aprisionaba el pecho, sentia ganas de llorar, en muchas ocaciones lo hizo.

Habian dias, como ese, que se sentia frustrado de verlo acostado en la misma cama desde hacia varios meses y no poder ahcer nada mas que rezaar por el y que ninguna de sus oraciones fueran escuchas, deceaba con lo mas profundo de su corazon tener el poder de regresar el tiempo y llevarlo al medico con mas tiempo para que nada de eso le pasara, pero en esos instantes simplemente lo tomaba de la mano, lloraba y rezaba. Esa tarde se sentia especialmente melancolico, no sabia si eran ideas suyas, pero sentia que algo muy grande hiba a pasar y tal vez, solo tal vez lo alejarian por mucho tiempo de su lado. Antes de despedirse lo tomo de la mano y una vez mas hablo con el.

__ Hermano, Amigo, no se que esta pasando hoy conmigo, me siento algo melancolico… tenia mucho tiempo que no me sentia tan triste, pero… no se… No quiero preocuparte pero… Desde hace ya unos dias me siento extraño, no se que paso pero… no recuerdo muy bien, pareciera que algo se hubiera borrado de mi mente, en fin, según lo que me cuentan mis amigos, estabamos jugando football en la cancha, (estabamos preparándonos para el partido al dia siguiente contra los Tigres), dicen que me quede parado en medio de la cancha y miraba para todos lados, como si algo estuviera pasando y me causara gran asombro y luego de un momento a otro me desmalle. Ellos se asutaron mucho, pues pensaban que me habia dado lo mismo que a ti, por supuesto que nuestros padres tambien se asustaron y me trajeron y me hicieron muchos estudios y todo salio normal, pero… hay algo que no le he dicho a nadie… desde ese día me he sentido muy extraño, los doctores no encontraron nada diferente salvo que estaba asombrosamente en buen estado de salud y que nunca habian conocido a nadie que estuviera tan bien como yo, pero, yo siento que hay algo dentro de mi que esta cambiando, siento algo que recorre mis venas y que pasa desde la punta de mis dedos, recorre todo mi cuerpo y llega hasta la punta de mis cabellos, no se como explicarlo, es… es como… una energia que hace que mi cuerpo se estremezca. No se que me esta pasando, pero siento que algo va a pasar conmigo y nos va a alejar por algun tiempo.

Ernesto quedo pensativo y callado por unos minutos, no sabia que mas decirle a su hermano, miro su reloj y vio que ya hiban a hacerse las cuatro de la tarde y llegaria su primo a la casa asi quue se despidio de su hermano prometiéndole irlo a visitar nuevamente muy pronto, le dio un beso en la frente y se fue.

Cuando Ernesto llego a su caso ya Micke estaba alli, su mamá le dijo que lo estaba esperando en su cuarto asi que rapidamente subio y lo hallo sentado en la silla del escritorio leyendo un libro como siempre. Micke era hijo unico su madre murio cuando nacio, el era algo parecido a su primo, moreno claro, cabello castaño y corto, lo que mas lo diferenciaba era el color de sus ojos que mientras Micke los tenia claros, Ernesto los tenia oscuros y tambien que Ernesto era de contextura y facciones atleticas, mientras que Micke era de Facciones finas y de contextura delgada. Micke sentia gran afinidad con sus dos primos Ernesto y David, aun y cuando se relacionaba y hablaba mas con Ernesto, era a David quien sabia todo sobre el, lo que pensaba y lo que sentia.

Micke desde pequeño habia sido muy soltario, tal vez por haber perdido a su mamá dias después de su nacimiento, no se sabe, siempre habia mostrado mucha quietud y paciencia para las cosas, nunca se le escuchaba quejarse por nada, es mas habeces ni se le escuchaba decir nada, era muy callado y recerbado. Su padre desde muy pequeño se lo habia entregado a su abuela para que lo criara porque según el no tenia tiempo para estar pendiente de un niño, pero con el poco tiempo que paso con el le enseño las reglas claves que según el tenain que saber y aprender los niños “No preguntes nada”, “No toques nada”, “No digas nada”, las cuales se resumian en una sola “No molestes”, cosa que le recordaba siempre que lo veia con un grito. Micke quizas habia aprendido demasiado bien esas reglas porque nunca decia nada, nunca preguntaba nada y nunca tocaba nada, cosa que molestaba de sobremanera a sus primos David y a Ernesto que se la pasaban aconsejándolo que olvidara esas estupidas reglas.

Micke al ver entrar a Ernesto en la habitación se sobresalto y rapidamente dejo el libro sobre el escritorio, Ernesto al ver esta reaccion solo fruncio el seño y coloco su chaqueta sobre la cama.

__ Hola Micke, me alegras que nos acompañes a jugar.
__ Hola Ernesto, disculpa si tome este libro sin pedírtelo prestado, pero, lo vi muy interesante y no aguante la curiosidad, Perdona. – Le dijo muy avergonzado.
__ Hay Micke!, tu no cambias - Le replico Ernesto algo molesto, si habia alguien que lo realmente lo sacara de sus cabales ese era Micke, bueno, no era que el en si lo molestara, lo que realmente lo molestaba era ese comportamiento sumiso y de temor que le habian inculcado y con lo cual el y su hermano David habia prometido quitar poco a poco – ¿Que es lo que David y yo te decimos siempre?, Puedes tomar, agarrar, curiosear, ponerte todo lo que quieras de esta habitación y de la de David sin pedir permiso, nuestras cosas son tus cosas. Si, si, si, se lo que me vas a decir, me vas a decir que tu no eres asi, y eso esta bien, yo no te lo critico, pero, somos primos, somos los unicos primos que tienes, es mas somos como hermanos y entre los hermanos existe esa confianza, si estuviera David aquí ya te hubiera dicho unas cuantas cosas. A demas si yo fuera para la casa de la abuela y entrara a tu habitación y tomara un libro, ¿tu te molestarias?.
__ No – Respondio muy suave.
__ ¿Qué?, No te escuche.
__ No – le repitio mas fuerte.
__ ves, eso pasa con nosotros, tampoco nos molestamos. Asi que deja esa estupidez; y vamos a cambiarnos para ir al partido que se hace tarde ¿esta bien?. – Le dijo mientras le lanzaba al pecho una almohada de la cama.

Los dos se cambiaron de ropa sin ningún contratiempo a parte de que Ernesto le hiciera una que otra broma a Micke sobre su peso. Micke lleva consigo un medalon que habia sido de David, pero este se lo habia dado a Micke justamente el dia en que callo en coma, Micke no se lo habia quitado desde ese dia.. Cuando faltaban quince minutos para las cinco de la tarde llegaron al estadio y se pusieron a calentar antes del partido cinco minutos después llego el equipo contrario y el resto del equipo. El equipo agradecían a Micke que los ayudara y le decian que no habia habiado en su equipo mejor portero que el, siempre intentaban sacarle conversación pero Micke habeces solo se colocaba rojo de vergüenza y decia “gracias” o simplemente se quedaba callado. Muchos ya se habian rendido ante la posibilidad de charlar con Micke a quienes muchos de ellos veian fascínate y misterioso por su silencio, incluso ya se habia abierto una apuesta a espaldas de Micke, david y ernesto para ver quien lo lograba hacer hablar un poco.

El partido se desarrollo con gran normalidad, con Micke en la porteria y Ernesto de delantero nada habia salido mal. El partido termino 4 – 0 ganado su equipo. El partdo termino a las siete de la noche y todos se fueron a celebrar, Micke que no era muy amigos de las fiestas y celebración por petición de su primo habia llamado a su abuela y le habia pedido permiso de quedarse a dormir en la casa de Ernesto. La celebración se extendio hasta tarde pero lo Micke y ernesto se fueron a las dos y media de la madrugada. Ernesto estaba algo prendido por las cerbezas que habia tomado mientras que Micke se encontraba bien.

Cuando hiban caminando por la calle, Ernesto miro al cielo y vio que el cielo estaba despejado, tomo a Micke del brazo y lo condujo hasta una de las bancas del parque. Hacia frio esa noche, sentian como el aire frio paseaba por su piel y como este brazaba sus manos y las entumecía un poco, ellos que solo llevaban un mono y una franela sentian como el frio penetraba hasta sus huesos. La banca estaba helada lo que les hizo das mas frio, pero ninguno dijo nada.

Ernesto se arrecosto al espaldar y hecho su cabeza hacia atrás, luego miro al cielo y vio todas esas estrellas halla arriba y respiro progundo, habia un olor a menta y a manzanilla en el aire. Micke miro a Ernesto con sus simpre ojos melancólicos, se le quedo mirando por unos segundos, hasta que este se dio cuenta, rapidamente dejo de mirarlo con mucha vergüenza, miro al suelo y luego al cielo, pero al verlocerro los ojos simplemente se limito a respirar y a sentir como el aire acaricaba su cara y su cuerpo y lo hacia estremecer. Ernesto se quedo mirando a Micke con muchas ganas de hacerle unas preguntas, pero decidio que era mejor callar por esa vez, parecia que micke estaba disfrutando tanto aquel momento que no quiso molestarlo, asi que el tambien miro al cielo y cerro los ojos y dejo que su mente saliera de su cabeza y volara libre.

Minutos después Micke sintio que se estaba congelando y penso “Tengo mucho frio, Decearia no sentir tanto frio” y de pronto comenzo a sentir como su cuerpo comenzaba espirar algo que no sabia que era, pero que lo comenzaba a abrigar, setia como si de cada poro de su piel saliera energia que lo comenzaba a cubrir y esto según lo que estaba sintiendo era lo que hacia que le diera calor. Se sentia extraño, pero por algunra extraña razon no se sentia incomodo, al contrario se sentia bastante comodo al exerimentar aquello. A medida que pasaba el tiempo y al concentrarse en lo que sentia la sensación se hizo mas fuerte y el calor corporal incrementaba. Le gustaba. Le parecia algo increíble y no le importaba si era verdad o rea producto de su imaginación lo que estaba sintiendo, pero por primera vez en mucho tiempo se sentia real.

Ernesto por suparte que habia dejado a su imainacion libre, no se habia percatado que ya no estaba haciendo tanto frio. Pero cuando hizo que regresara su mente comenzo a sentir algo extraño, comenzo a sentir que de algun lugar cerano a el habia algo que lo estaba abrigando o mejor dicho sentia como si estuviara cerca de una chimenea o de una fogata y que el fuego era lo que lo estaba abrigando, Pero, no solo eso, sino que tambien sentia que su cuerpo comenzaba a vibrar. Sentia como cada celula de su cuerpo, como cada atomo sentia esa energia y ese calor y lo absorbía con gran placer y se regocijaba por ello.

Al sentir que esto se estaba saliendo de control y que queria saber si era el solo el que lo estaba sintiendo abrio los ojos y cuando llamo a Micke y lo toco, lo sintio caliente. Micke abrio los ojos y miro a Ernesto y este vio como sus ojos eran tan rojos como el fuego y no solo eso parecia que estuvieran ardiendo. Ernesto ante la impecion se hecho para atrás y se alejo con brusquedad de Micke, al ver esto, Micke reacciono, asi mismo sus ojos volvieron a la normalidad en un parpadear y sintio nuevamente frio. Micke le pregunto a Ernesto que le habia sucedió, pero este al ver lo normal que estaba Micke le repondio que imagino algo por el sueño que tenia y nada mas, de hecho Ernesto penso que habia sido su imaginación que le estaba jugando una broma. Los dos se levantaron y se fueron a la casa sin hacer ningun comentario.

Luego de bañarse y acomodarse para dormir y jugar pares o nones para ver quien dormia en la cama y quien en el sofa cama se acostaron Ernesto en el sofa cama y Micke en la cama. Ernesto no podia dormir, daba vueltas a su alrededor para conseguir el sueño, pero, le era inútil, se quedo mirando el techo pensando en lo que habia sentido y en lo que habia creido ver. Micke tampoco podría dormir, pero no se movia tanto como Ernesto, se sintio incomo porque pensaba que ernesto no pocia dormir porque estaba durmiendo en el sofa.

__ ¿Ernesto? – Le dijo con voz baja.
__ Si Micke – Le respondio.
__ ¿No tienes sueño?.
__ Si, pero, no puedo dormir.
__ ¿Por qué mejor no te acuestas en la cama y yo me paso para el mueble?, seguro es porque no estas en tu cama.
__ No vale, no seas tonto, yo he dormido mil veces aquí. Es que… No se… No le digas a nadie, pero últimamente me he sentido algo extraño.
__ ¿Te sientes mal? – Le pregunto Micke algo preocupado.
__ No, no es eso, me vaz a llamar loco pero… Siento como si algo corriera dentro de mi… Como…
__ Como una energia que no puedes explicar de donde sale, ni de donde se crea, pero que simplemente esta hay, dentro de ti y te llena de vida. – Lo interrumpio hacia mucho tiempo que queria decirle eso a alguien - Como pequeñas particulas de algo que se unen con tu sangre y recorre con ella todo tu cuerpo. Es una energia y un sentimiento de poder y debilidad, de fuerza y fragilidad, de guerra y paz que se adueña de tu corazon, de tu mente, de tu alma que aunque te resistas a sentir no te puedes negar que esta hay y que es parte de ti.
__ Si, eso es lo que siento, ¿Como lo sabes? – Le pregunto con mucha curiosidad y emocion.
__ Porque yo también lo siento. – Le respondio algo asustado.
__ ¿Desde cuando? – Le pregunto con mas curiosidad.
__ No se – Le respondio, en verdad Micke no queria hablar mas de eso, porque pensaba que algo anda mal con el.
__ Vamos primo! – Le contesto algo emocionado y preocupado mientras se sentaba – Yo tambien he sentido lo mismo que tu. Fue tal ves desde hace unas semanas atras?.
__ Si – Le respondio Micke algo mas asustado y preocupado.
__ A mi tambien me pasa lo mismo desde entonces – Le dijo mas emocionado, no sabiasi decirle que antes de eso se habia desmallado. – Todo esto lo comence a sentir después de… después que me desmalle.
__ Yo tambien! – Le contesto muy nervioso y asustado.
__ ¿Qué te paso? – Le pregunto muy interesado luego que se levanto y se sento en la cama al lado de Micke.
__ No lo se, no recuerdo – Le respondio - ¿Qué crees que sea?.
__ No tengo la mas remota idea.

Los dos se quedaron callados por unos minutos, Micke estaba muy asustado y muy nervioso, no sabia que era lo que esta pasando y eso lo llenaba de dudas y miedos. Ernesto por su parte se encontraba emocionado e impasiente, queria hacerles tantas preguntas a Micke que no sabia por cual comenzar, queria saber mas porque fuese lo que fuese lo que estaba sintiendo o le estuviera pasnado no solo le ocurria a el, sino que tambie le estaba ocurriendo a su primo.

El corazon de Micke latia muy rapido, estaba muy asustado, queria decirle algo mas a Ernesto pero le daba miedo, Ernesto vio esa expresión tan conocida para, sabia que micke le queria decir algo, pero no se atrevia.

__ ¿Qué sucede? – Le pregunto.
__ Nada…
__ Ya vasta Micke!, no es momento de estar con este juego, dime lo que me quieres decir de una vez.
__ Lo que pasa es que hace un rato, cuando estabamos en la plaza, sentia mucho frio y de pronto mi cuerpo comenzo a expedir algo… no se que era, una energia quizas, o algo mas, no se que podo ser, pero eso que salia de mi cuerpo me rodeaba y emitia calor, a mediada que pasaba el tiempo crecia cada vez mas y el calor se hacia mas intenso y me vas a llmar loco, pero, sentia que yo era el que lo estaba provocando y que por extraño que paresca yo podia controlarlo. – Ernesto se le quedo mirando muy sorprendido, el en el parque habia sentido como una fuente externa estaba emitiendo calor pero no sabia que podia ser, ¿Pudo haber sido Micke?, ¿Acaso era Micke el que estaba emitiendo ese calor?, ¿Cómo?.
__ Yo tambien te tengo que confesar algo – Le dijo porque vio en la cara de Micke tanto miedo de pensar que se estaba volviendo loco y que estaba sintiendo cosas que no existian – Cuando estuvimos en el parque yo senti que habia algo que estaba emitiendo calor, como una fogata y cuando te llame vi fuego en tus ojos - Micke se asusto mucho, solo se le quedaba mirando impresionado, Ernesto por su parte no podia dejar de mirar a Micke, estaba emocionado y con mucha curiosidad, pero tambien se hallaba algo asustado y un poco nerviosos. – Por eso fue que al verte me aleje tan bruscamente, pense que habia sido mi imaginación o efecto del alcohol…
__ No quiero seguir hablando de esto – Le interrumpio bruscamente micke.
__ Pero Micke, esto es importante – Le replico.
__ Por favor Ernesto, no quiero hablar mas de esto y por favor no le digas nada a nadie, por favor – Le repitio muy nervioso y asustado.
__ Esta bien – Le contesto al ver lo asustado que se hallaba.

Ernesto se levanto de la cama y se fue a acostar en el sofa cama con mas preguntas que respuesta y con muchas mas dudas que con las que comenzo. Micke se acosto muy nerviso asepto por primera vez que lo que estaba sintiendo era real, pero se sentia un fenómeno, sentia que lo que estaba sintiendo no era correcto y que tenia que hacer algo para remediarlo. Ambos no sedurmieron sino hasta las seis de la mañana cuando el sol estaba a punto de salir. Habia sido una noche muy extraña para los dos, se habian dciho muchas cosas que quizas no se debieron haber dicho.

Al dia siguiente Erenesto se levanto al mediodía y descubrio que Micke ya se habia ido para su casa, penso que quizas el sabia que el le aria nuevas preguntas y el no queria responder mnada mas, es mas ni queria hablar del tema asi que lo justifico el no haberse depedido de el. El resto del dia paso en calma sus amigos lo invitaron a una parrillada, antes de ir paso por la clinica a visitar a su hermano. Lo que no sabia Ernesto es que si hubiera llegado unos minutos antes se hubiera encontrado con Micke que acababa de visitar a David. La noche callo como siempre y otro dia estaba a punto de morir.

No hay comentarios: