domingo, 20 de enero de 2008

Capitulo VI (El despertar del agua)

El cielo se colocaba cada vez mas rojo en su totalidad para que luego de un tiempo mas, entrara en su ultima face, que era la oscuridad. Ya era inevitable que el manto de la maldad callera sobre el cielo de “La ciudad del Fénix” la que un dia se conocio como la ultima tierra libre del planeta fuego, dia tras dia la malda podia traspasar mas y mas el campo de energia blanca que la protegia, era como una poderosa plaga o virus que va agotando todas las defensas del cuerpo humano hasta que lo logra invadir completamente para luego de dominarlo destruirlo, sin piedad, sin compasión.

Cada dia que habia pasado después de la derrota de los protectores del planeta las pocas personas que quedaban comenzaban a buscar refugios dentro de la tierra, algun lugar seguro que los protegiera de la muerte y la maldad que los asechaba como presas en un juego donde perderían hicieran lo que hicieran. Todos perdían las esperanzas, pensaban que era su fin, tal vez tenian razon, tal vez ya no habia expensas para ellos, pero ¿Quien lo sabria con certeza?, ¿Acaso alguno de ellos tenia conocimiento de que en un planeta lejano al de ellos un poder que habia sido ya tantas veces utilizado, estaba renaciendo y estaba despertando a una nueva realidad, en otros cuerpos y en otras manos, que quizas, solo quizas podrían hacer la diferencia?.

Lo unico que les quedaba era rezar, orar, pedir a Dios perdon por los pecados y culpas de los suyos y de ellos mismos. Es lamentable que siempre que las cosas que estan mal empeoran las personas pierden las esperanzas y las oraciones comienzan a morir antes de que salgan de las vocas de las personas porque no las hacen con fe, ni salen de sus corazones y una oración sin fe es como tratar sembrar sobre rocas, pueden nacer pero estan destinada a morir antes de dar frutos si es que llega a germinar la flor.

“La ciudad del Fénix” estaba siendo invadida y perdia su poder, perdia su fuerza. Pero si mirabas mas halla de las montañas, hacia el volcan del norte podrias ver que habia algo que se hacia mas fuerte y que llegaria a su máxima dimensión cuando la ciudad callera por completo y eso es, la oscuridad. Dentro del castillo un rey que gobernaba todo lo que estaba sobre la tierra y fuego y todo lo que estaba bajo el manto negro y rojo del cielo. A su lado cuatro seres que lo apoyaban en todo y que lo habian ayudado a conseguir la victoria en varias ocaciones.

En el planeta Fuego vivan millones de personas en al antigüedad, pero ahora eran unos cuantos miles escasamente, la contaminación del agua a causa del azufre que habia brotado de la tierra, los incendios constantes que padecían miles de ciudades y la explosión constantes de los volcanes se habian encargado de la muerte de millos, pero lo mas peligro, lo que mas habia destruido vidas era la oscuridad de los corazones que se habian abandonado y habian sedido su alma a la maldad. Fueron esas personas, las que ya no tenian esperanzas o simplemente siempre fueron tentados por el mal lo que calleron primero, ellos se dejaban malipular como si fueran muñecos por el rey de su planeta, porque desde el momento en el cual ellos se habian entregado, habian perdido mucho mas que su voluntad, mucho mas que su alma, habian perdido su propia vida.

No era solo el rey y al fuego a lo que los pocos que quedaban debian temer, sino que tambien debian temerse entre si, porque no sabian quien podria ser el proximo en perder la fe y esperanza y se convertiria en el proximo titere de la maldad.

Lejos del planeta fuego en el planeta tierra un evento estaba a punto de pasarle a una joven que terminaría de cambiar su vida.

El sol habia salido nuevamente y sus rayos de luz penetraban los frajiles vidrios de las ventanas de las habitaciones, en cada rayo traia un nuevo mensaje de vida, traia el mensaje de un nuevo dia. Las flores comenzaban a abrir sus petalos para recibir la luz que las acariciaba y ella en forma de agradeimiento expedían un tenue, sutil y agradable aroma que solo podrían persibir los seres simples y tranquilos.

Una mujer al sentir en su rostro los rayos de sol abrio lentamente sus ojos estos eran verdes, miro hacia la ventada y dio un bostezo bastante grande, luego estiro su mano y alo la cuerda de la persiana y esta cayo haciendo que el cuarto quedara nuevamente oscuro, Ella tomo la sabana por un extremo, se dio la vuelta, se arropo y nuevamente se quedo dormida. A los pocos minutos el despertador que se hallaba en la mesita de noche del lado de la cama comenzo a sonar, ella estiro su mano hacia el, pero no lo alcanzo, giro hacia la mesa y abriendo uno de sus ojos calculo la distancia y luego lo apago y nuevamente se quedo dormida. Minutos mas tarde tocaron la puerta del cuarto, ella ni se movio, a los segundo nuevamente tocaron su puerta con mas insistencia, la mujer nuevamente abrio sus ojos lentamente y levanto levemente la cabeza y aun soñolienta contesto:

__ Cinco minutos mas!.
__ Bueno, si es lo que tu quieres – Respondio la voz de una mujer un poco mayor.
__ Si – Contesto mientras que su cabeza caia sobre la almohada.
__ Esta bien, pero, que dira Anderson cuando llegue a buscarte.

En el instante en el cual escucho ese nombre, abrio los ojos de par en par, se sento en la cama y pareciera que el sueño se habia esfumado de una forma muy repentina, miro para ambos lados y cuando intento levantarse de la cama se enredo con la sabana y callo al suelo, rapidamente se levanto, tomo una toalla que estaba sobre una silla y salio corriendo al baño. Cinco minutos después Salio aun muy mojada, parecia que no se habia secado bien, de sus cabellos negro risados caian gotas de agua al mismo tiempo que recorria su piel morena, tardo diez minutos mientras que escojia lo que se hiba a poner y otros cinco mientras secaba su pelo. Al cabo de un instante ya se encontraba lista, yean, blusa blanca, botas blancas y gorra era todo lo que necesitaba para ir de escurcion al rio, claro sin olvidar el traje de baño que llevaba puesto.

Miro su reloj y al instante bajo las escaleras y llego a la cocina, su mamá le tenia preparado en la mesa pan tostado, mermelada y jugo de naranja, ella los comio rapidamente mintras que su mamá le decia que no comiera tan rapido, se tomo todo el jugo, subio las escaleras y mientras se estaba sepillando los dientes sono la corneta de un auto, tardo quince segundo en lavarse los dientes y tomar el morral que para su fortuna su mamá se lo habia preparado la noche anterior, al bajar las escaleras su mamá le tenia la puerta abierta y en una de sus manos una pequeña bianda la cual se la dio a su hija mientras que esta le daba un beso y se despedia, del Jeep se asomo la cabesa de un joven blanco con cabellera larga castaña y le dijo: “Gracias Sra. J, por despertar a Jena” y esta le contesto dulcemente: “No hay de que. No se olviden que les voy a tener preparada la cena para cuando regresen. Cuidado con travesuras”. Jena se monto en el carro y salieron de paseo.

Los muchachos molestaban a Jena por ser tan perezosa que su mamá era la que la tenia que despertar todas las mañanas. El tiempo pasaba y los muchachos se fueron adentrando a las montañas y la vegetación se comenzo a hacer mas espeza , por el camino que transitaba el jeep los arboles habian formado una espeie de techo consus ramas y los tallos parecian custodios gigantes de un gran tesoro. Pasaron quince minutos desde que se habian adentrado en una de las montañas cuando el conductor detuvo el vehículo y dijo: “Ya llegamos”. Al bajarce del auto Jena quedo facinada. El Jeep se havia detenido justo al final de las paredes de arboles y en frente de el se encontraba una enorme cascada, que caia desde una roca de unos cinco metros la cual antes de su caida habia hecho un tobogán natural de unos cuantos metros de largo y de alto, el agua de la cascada caia a un poso bastante profundo y bastante amplio. El poso estaba rodeado de rocas lo cual hacia parecer que fuera una pequeña muralla y alrededor salvo por la entrada estaba protegida por los arboles de las montañas, parecia salido de un cuento con su cielo azul, nuves blancas y el sol brillando en lo alto.

Jena no podia contener la emocion al ver algo tan hermoso, de seguro era un lugar que pocos conocían porque estaba bien cuidado. Jena y sus amigos caminaron extasiados ante lo que estaban apresiando sus ojos, era como tener una parte del paraíso frente a ellos.

__ Anderson esto es… muy hermoso!. - Le dijo Jena mientras se acercaba y tocaba el agua del poso, luego se paro y comeno a saltar de la emocion - ¿Cómo lo conseguiste?, ¡Quien te dijo que existia un lugar asi? Cuentame.
__ Tranquila Jen – Le dijo mientras la tomaba por sus manos – Mi papá me traia para desde pequeño, muy pocos saben que existe y los que bienen saben la regla de oro, no decirlo a nadie al menos que sepan y estense guros que van a cumplir la regla mas importante lo cual me lleva a… Muchachos vengan un momento – Todos se acercaron a donde se encontraba Anderson – Ya que conocen este lugar tienen que jurar cumplir estas tres reglas: Primero, No pueden ensuciar este lugar, es decir, nada de papeles regados, ni latas de refrescos, nada de basura, todo lo traemos nos lo llevamos, debemos dejar este lugar tal cual como esta. Segundo, pueden lanzarce de la cascada, y disfrutar de este lugar, pero, no pueden traspasar los limites de este lago, es decir, como pueden ver hay una especie de pared de arboles que para pasar al otro lado hay que romper una que otra rama, bueno, eso esta prohibido, no podemos dañar nada de lo que hay aquí mucho menos podemos comer alguno de los peses del lago. Tercero, no pueden revelar que existe este lugar a nadie, yo lso invite a ustedes tres porque los concidero mis mejores amigos y muy responsables asi que tienen que prometer que guardaran el secreto y jurar que van a cumplir estas reglas. ¿Lo juran?.
__ Lo juro – Respondio Jena rapidamente.
__ Lo Juro – Respondio Kely.
__ Yo tambien lo juro – Termino diciendo Max.
__ Bien, dicho esto. A divertirse!.

Anderson se quito la franela, y las sandalias y se lanzo al lago, Jena lo siguió y detrás de ella los otros dos. Todos podian sentir como el agua suavemente acariciaba su piel, sentia el agua diferentes, parecia un poco mas espesa de lo normal, pero, al mismo tiempo recorria el cuerpo con mucha facilidad. Los peses del lago no huían de los nuevos visitantes, al contrario les parecian algo curioso y se acercaban para verlos de cerca. Los peses recorrian los cuerpos de los muchachos, parecian que estuvieran jugando. Los muchachos no salian de su asombro, le parecia mágico, les parecia unico.

Aun y cuando Jena era muy perezosa eso no le quitaba lo audas y determinada. Fue la primera en suvir por las rocas y llegar a la parte mas alta de la cascada, alli se paro y miro para su alrededor, y pudo notar mas ampliamente la naturaleza que lo rodeaba. Pudo ver como el azul intenso del cielo se unia con el verde de los arboles de las montañas y se reflejaba sutilmente en la transparencia del lago dando una ilusión de tener al cielo bajo sus pies. Desde alli pudo ver como el agua de la cascada decendia suavemente por entre las rocas como si la estuviera acariciando para luego dar un salto y unirse y ser parte del cielo en la tierra.

Jean se sento y se tomo fuertemente de las rocas para hacer resistencia a la corriente de la cascada, queria sentir un poco mas como el agua al rodear sus piernas las acariciaba. En ese momento, fue en ese simple momento en el cual Jena comenzo a sentir como una extraña energia comenzaba a recorrer su cuerpo y se une con el agua la cual la cargaba con energia nueva, paresia como si ella y el agua compartieran una energia en comun o estuvieran interrelacionándose una y otra vez en un ciclo que acaba de comenzar y no terminara. Jena se sentia parte de ella como si fueran una. Jena penso que todo ese sentimiento podia ser causado por ese mágico lugar.

Jena dejo todo pensamiento extraño que podia tener y siguiendo sus sentimientos de emocion y aventura y guiada por su adrenalina se solto de las rocas y dejo que la corriente del agua la impulsara. Jena comenzo a deslizarse por el tobogán de piedras sintiendo que ella era parte de la corriente y no era un ente extraño que esta empujaba, sin darse cuenta habia cerrado los ojos y se habia acostado en cierto modo enel agua de la cascada, pero Jena no sentia su cuerpo, sentia que su alma estaba flotando y que ese era su lugar, sintio que por primera vez en su vida encajaba en un lugar tan perfectamente como si fuera una pieza de un rompecabezas. Al llegar al punto donde el tobogán natural terminaba para dar paso a la caida del agua al lago se sintio como una gota de agua que iba hacia su destino, tal vez no estaba tan equivocada.

Los jóvenes vieron con Jena se deslizaba tan suavemente entre el agua que parecia que flotara y no estuviera haciendo ninguna resistencia a ser transportada, esperan impacientemente cuando callera para ver la expresión de emocion de su rostro producido por un fuerte estimuo de adrenalina en su sangre, pero, lo que vieron fue el rostro de una persona serena y en paz. Cuando Jena cayo al lago fue como si el agua la hubiera recibido con los brazos abiertos.

Jena entro al lago y se sintio tan diferente que no podia explicar lo que era ni como se sentia, era como si fuera ella, pero, a la vez no. Sentia como si ella fuese parte de ese lago, pero, parte de otros lugares tambien. Sentia comocada fibra de su piel se estremecía ante el contacto del agua de ese lago y a su vez se cargaba de una energia nueva, diferente. Mientras estaba dentro del agua del lago abrio los ojos y pudo ver todo lo que se hallaba bajo de la superficie con mucha claridad, pudo ver como veia en la superficie y extrañamente no le hacia falta de cierta forma el oxigeno. Se introdujo mas y mas adentro del poso y al levantar su mirada vio como los rayos del sol traspasaban el agua y a medida que se iban descendiendo esta se iba desvaneciendo, pudo ver tambien como pequeñas particulas flotaban en el agua como pequeñas extralla partes de un universo.

Jena se introdujo mas hacia el fondo, los peses del lago la comenzaron a rodear haciendo una especie de tunel por el cual ella estaba pasando, extrañamente le era mas facil de lo habitual el deslizarse por el agua, nadaba con mucha soltura. Al llegar al fondo del lago se detuvo por un segundo y luego extiro su mano y tco las rocas y tomo entre sus manos un poco de tierra pudo sentir como esta se desvanecia entre sus manos, su cabellera ocura flotaba en el agua con la misma soltura con la que ella se movia. Jena comenzo a recorrer el fondo del lago y pudo ver una hermosa flor, la tomo y se la incrusto en el lado izquierdo de su cabellera. Un pequeño pez se deslizo por entre sus manos y luego se acerco hasta se rostro y luego se detuvo, jena se le quedo mirando fijamente por un tiempo y luego este paseo por su cabellera y girando una y otra vez recorrio su brazo hasta llegar a sus manos y luego comenzo su acenso hacia la superficie. Jena miro al pequeño pez y tomando impulso con las rocas del fondo del lago comenzó su ascenso. Sentia que volaba, sentia que era una con el lago.

Al salir a la superficie lo hizo con tanta elegancia y tanta fuerza que se podria llegar a pensar que habia alguien que la estaba impulsando desde abajo, Jena miro hacia el cielo y luego cerro los ojos mientras sentia como las gotas de agua recorrían su cuerpo y llegaban al lago nuevamente, luego ella regreso nuevamente al lago y comenzo a nadar con naturalidad.

Los amigos de Jena se encontraban muy preocupados, pensaban que algo malo le habia sucedido, habia estado sumergida durante quince minutos debajo del agua, ellos habian pensado que se habia desmayado y que por la fuerza de la cascada se había ahogado. No podian creer cuando vieron a Jena salir del agua tan llena de vida y sin ningún rastro de asfixia y luego nadar hacia ellos. Ellos les contaron que habia estado sumergida por lo menos quince minutos dentro del lago que era imposible durar tanto tiempo sin respirar, Jena no los tomo en serio pues pensó que solo había sido unos segundos. No les comento nada acerca de lo que había vivido porque penso que la llamarian loca.

Durante toda la mañana y parte de la tarde Los muchachos se habían divertido y nadado como lo hacian desde hacia mucho tiempo atrás. Antes de que callera el sol Anderson les dijo que era tiempo de irse sino querian que se hiciera de noche. Jena se introdujo por ultima vez dentro del lago y mentalmente le dijo: “Regresare, se que algún día nuevamente regresare”. Jena salio del lago se seco y se coloco su ropa, luego pudo ver como los rayos de sol del atardecer chocaban en el lago y penso que era de una de las cosas mas hermosas que habia visto en su vida, se monto en el Jeep y regresaron a sus casas.

Como lo habia prometido la mamá de Jena les tenia la cena preparada cuando llegaron, ella como sabia que todos tenian gustos muy diferentes, se habia dado la tarea de servir comida diferente para cada uno. A Kely le habia preparado una pequeña porcion de frutas picadas con poca azurcas y un batido de fresa sin azucar porque sabia que era maniática de las dietas; a Max le habia servido cereal con leche y unos trozos de fresas dentro, junto con un vaso de malteada porque sabia que era lo que a el le gustaba; a Anderson sin duda alguna le habia preparado unas panquecas unas con un poco de miel, y otras con mermelada y un litro de leche porque sabia que comia mucho aun y cuando no estaba gordo, al contrario siempre estaba en buena forma ; para su hija Jena le habia mandado a pedir una pizza de jamon, queso y maiz y un baso de refresco; y para ella habia preparado un par de sándwich con un vaso de jugo de naranja. Los cinco se cenaron y comenzaron a contarle todo lo que habían hecho y todo lo que habían vivido, Jena se quito la flor de su cabellera y se la dio a su mamá de regalo. La conversación se extendio por mas de una hora y entre risas y alboroto terminaron de cenar siendo el ultimo Anderson que termino por comerce los dos ultimos trozos de pizza que habia dejado Jena.

__ Señora J. Por eso es que yo la quiero tanto – Le dijo Anderson mientras se acercaba, la abrazaba y le daba un beso en la mejilla – Usted siempre sabe lo que nos gusta y siempre lo prepara para nosotros. ¿Sabe que debería de hacer?. Usted deberia de adoptarme o no, mejor aun, la nombro oficialmente mi madre adoptiva.
__ Muchacho loco – Le respondio mientras le golpeaba suavemente y en forma de juego el brazo – Tu nunca vaz a cambiar ¿Verdad?.
__ ¿Para que cambiar si así me aman? – Respondio.
__ Si, tu mamá y tu papá – Respondio en forma de juego Jena – Ha! Claro y mi mamá, lo que pasa es que como te ha calado durante tantos años no le quedo otra alternativa mas que quererte y eso obligada por la circunstancia.
__ No le hagas caso – Le dijo la Sra. J. Mientras lo abrazaba – Hay muchas personas que te quieren incluyendo a estos muchachos que aunque no te lo digan ellos lo sinten. A parte, eres un joven muy guapo y debes de tener a muchas chicas que te quieren estan detrás de ti.
__ Hay! Sra. J. No se lo diga mucho porque se lo cree. – Le dijo Max.
__ Ya sabemos ahora quien es la que le alimenta el ego a nuestro Mister autoestima. – Agrego Kely – A demas Sra. J. Mire que nos ponemos celosos.
__ Sufran chicos, sufran, porque ella es solo mia – Les dijo Anderson.
__ Muy bonito, ósea que aparte me vas a dejar sin mamá. – Le dijo Jena mientras que la Sra. J. Lo unico que hacia era reirse.
__ Ya basta de discusiones, a todos los quiero por igual – Les dijo la Sra. J. – Yo mejor voy a lavar los platos.
__ Como se le ocurre que va a lavar los platos – Le dijo muy serio Anderson – Nosotros los lavamos. Max ya escuchaste, lava los platos.
__ ¿Por qué yo?, tu fuiste el que te ofreciste.
__ Mentira Sra. J. Ahora si en cerio, nosotros lavamos los platos – Le dijo Kely.
__ ¿Qué?, ¿Y que me quede yo sin vajilla?, no, no, no, no. –Les dijo de forma muy juguetona – a demas, no es que los este corriendo, pero ya es tarde y sus padres deben de estar preocupados, porque apuesto que ninguno de ustedes se ha dignado a llamarlos y decirles que están aquí, ¿O me equivoco?.
__ Bueno Sra. J. Cuando usted tiene la razon, la tiene asi que entonces nos despedimos, muchachos despídanse de la Sra. J. Porque el transporte escolar los dejara en sus casa.

Anderson, Max y Kely se despidieron de Jena y su mamá muy efusivamente. Jena ayudo a su mamá a lavar los platos. Jena y su mama se sentaron a hablar en la sala, la Sra. J. Tomo uno de sus libros de recuerdo y guardo halli la flor como un recuerdo, Jena le comento un poco de lo que habia sentido cuando estaba en la cascada y en el lago. La Sra, J, Sabia que no era la primera vez que jena se sentia asi, pues desde que se habia desmayado hacia unos dias atrás Jena le habia comentado que se sentia extraña, pero no enferma, sino simplemente extraña, como con mas energia. La Sra. J. No estaba preocupada, sino mas bien extrañada, sabia o mejor dicho, sentia que algo estaba pasando con Jena, pero no era nada malo.

Esa noche Jena se acosto en su cuarto con la ventana abierta y miro las extrellas y extrañamente le recordo el lago, cerro los ojos y comenzo a recordar todo lo que habia sentido, recordo todo y en ese momento cada fibra se su cuerpo se estremeció nuevamente y sintio como su cuerpo comenzaba a expedir una especie de aura o energia que la comenzaba a rodear y cada vez que recordaba y se concentrar en lo que habia sentido en el lago la energia que la rodeaba se hacia mas intensa y crecía mas y mas. Jena no sabia lo que estaba pasando, pero, sabia que no era nada malo, lo sentia muy adentro de su corazón y simplemente se dejo llevar y se concentro mas en lo que estaba sintiendo, sus sentidos se agudizaron al máximo y escuchba todo lo que la rodeaba, hasta escucho los pasos de alguien que paseaba por el frente de su casa.

La energia que rodeaba a Jena comenzo a hacerce visible, era como un aura y esta se hiba incementando a medida que Jena se concentraba en lo que estaba sintiendo. De pronto el aura de Jena tomo un color verde e ilumino la habitación, primero la luz era poca y un poco opaca. Jena queria saber que era lo que estaba sintiendo por lo que se concentro mucho mas, pues le parecia fascinante, nunca antes le habia pasado algo asi, salvo luego del tan extraño desmayo que no podia recordar. Al Jena pensar en el día en el cual habia comenzado a sentirse diferente su aura se hizo mas brillante y cada fibra, cada celula, cada atomo de su ser vibro con intensidad. Jena sabia que estaba muy cerca de saber que le sucedia e intencifico mas concentración y trato de recordar la noche en la cual se desmayo, sabia que si tenia miedo y exitacion por conocer lo que sucedia no lo podia llegar a saber porque esos sentimientos eran como barreras que no la dejarian pasar a conocer lo que buscaba. Sabia que tenia que terminar cualquier sentimiento que le resultara débil y que no lo dejara progresar. Haciendo un gran esfuerzo, Jena dejo su mente en blanco y en ese momento los recuerdos de esa noche vinieron a su cabeza, recordo cuando se asomo por la ventana y vio la lluvia, recordo que al otro lado de la calle todo estab seco y esto le habia causado curiosidad, recordo que salio de la casa, recordo que alzo la mirada y vio un esfera, recordo que sentia que algo la hacia permanecer hay, y recordo por ultimo como la esfera se había lanzado hacia donde estaba y se había introducido en su pecho. Al Jena recordar la esfera y lo que sintió cuando la esfera se introdujo en su pecho, abrio los ojos y vio como su cuerpo estaba expidiendo una luz verde muy brillante e intensa y como iluminaba toda la habitación y de pronto toda esa luz verde cambiaba de verde a una luz muy blanca, la cual se concentro en la parte superior de su pecho.

En el pecho de Jena habia una esfera de luz blanca de unos cinco centimetros de diámetro que podía cubrir con su mano. Jena no sabia que hacer, estaba muy nerviosa, penso en llamar a su mamá, pero, penso que eso la asustaria mas a ella asi que decidio no hacrelo, mientras mas nerviosa se ponia la luz se hacia mas brillante y mientras mas brillante la luz, mas nerviosa se ponia. Jena se tranquilzo y recupero la calma y asi mismo la luz del pecho de Jena disminuyo su intensidad hasta quedar reducida a la luz tenue de una lampara de noche.

Jena paso toda la noche mirando su pecho, al tocar la esfera se dio cuenta que era piel y que la esfera no se hallava de forma superficial a la piel, sino que estab dentro de la piel. Muy entrada la madrugada producto del agotamiento del dia anterior Jena se quedo dormida.

Jena se desperto muy tarde, pasaban ya el medio día, se desperto sin acordarse de lo vivido el dia anterior. Se levanto con mucha clama de su cama y medio dormida se lavo los dientes, tomo una toalla y se metio a bañar, mientras paseava el jabón por su cuerpo y el agua aunque tibia la había despertado un poco vio su pecho y vio como una luz muy suave salía de su pecho, Jena grito del susto y la luz se hizo mas fuerte y recordo lo vivido en la noche anteior, Jena solo decia una y otra vez: “¡Ho por Dios!, ¡Ho por Dios!”. Segundos mas tarde su mamá que habia escuchado el grito estaba tocando a la puerta del baño y preguntando si estaba bien, Jena tapo su pecho con sus manos y le respondio que si estaba bien, solo se habia tropezado. Jena se tranquilizo y la luz de su pecho se habia convertido en un simple susurro de luz.

Jena paso dias utilizando ropa oscura que le cubriera bien el pecho asi estuviera haciendo algo de calor porque con cualquier estimulo de algun sentimiento fuerte la luz se intensificaba. Decidio no decirle nada a su mamá e investigar un poco mas antes de contarle lo que le pasaba.

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