domingo, 20 de enero de 2008

Capitulo XIV (En busca de la montaña del destino)

El amanecer llegaba y con el una agradable brisa matinal, la nubes en lo alto de cielo eran como blancas motas de algodón en un lienzo que iba de un azul claro a un azul oscuro con pequeñas y casi imperceptibles luces de estrellas. Las hojas de los árboles de movían por efecto del aire que jugaba con ellas. Cerca de hay cansados y soñolientos caminaban cinco personas en búsqueda de algo que nunca pidieron buscar.

__ ¿Seguros que este es el camino? – Pregunto Ernesto frotándose los brazos para darse calor.
__ Si, estoy segura – Respondió Jena muy cansada, había protestado por todo desde que salieron - ¿Por qué tenemos que ir a pie?
__ Porque no tenemos carro ni dinero y sobre todo, porque nos vimos obligados a irnos sin opciones – Respondió Ernesto algo molesto sin dejarse de frotar los brazos – deja de quejarte, por lo menos tu estas abrigada.
__ ¿Por que nos hicieron salir así? – Protesto Jean nuevamente luego de un momento de silencio - ¿Por qué tuvimos que hacerles caso a esas cosas?
__ ¿Puedes callarte? – Dijo fríamente Andréu.

Siguieron caminando el resto de la mañana, cuando el sol estuvo en lo alto del cielo decidieron parar para descansar un poco. Micke decidió revisar su morral, encontró una capa negra que sostenían un par de broches de plata y marcas rojas con el símbolo del fuego, bajo de ella un estuche de cuero negro, lo saco y lo reviso en su interior había todos los implementos de higiene personal, siguió revisando su morral había un par de jeans, franelas negras y un par de botas, se sintió aliviado al ver que podía cambiarse en cualquier momento. En uno de los cierres del lado derecho encontró una caja llena de lo que considero eran galletas largas, planas y doradas. Al otro lado colgaban un par de cantimploras llenas de agua. En la base habían atados una carpa y un saco de dormir. “Tenemos todo lo que necesitamos”, pensó y luego reviso el ultimo cierre del lado izquierdo y encontró un libro de pasta negra, con un bolígrafo. Reviso el cuaderno y pudo notar que las primeras paginas estaban escritas, mas el resto estaba en blanco, mientras revisaba el cuaderno le callo un sobre en los pies.

Reviso el sobre, era blanco con letras plateadas decía: “Fuego”. Lo miro fijamente luego mira a los lados, todos estaban revisando sus nuevas pertenencias. Abrió el sobre y leyó la carta que estaba escrita con una caligrafía perfecta y de letras pateadas. Al terminar de leer la carta la cerro y la guardo en lo mas profundo del morral, guardo el resto de sus cosas y tomo un par de las galletas y cerro el embase. Las galletas estaban crujientes, pero al tocar la lengua se derretía y esparcida de ella un delicioso sabor que no conocía, al terminar su primera galleta se sintió satisfecho y había recuperado sus fuerzas y su cansancio había desaparecido.

Micke se quito sus zapatos y se coloco sus nuevas botas negras. Guardo los zapatos en el morral y lo cerró, se disculpo con todos diciendo que iba a ver por los lados Ernesto lo quería acompañar, pero el se negó. Camino un largo trecho internándose a los árboles. Miraba para todos lados buscando algo hasta que se detuvo.

__ No puedo verlos, pero se que están aquí – Dijo en voz alta y nervioso.
__ Aquí estamos querido Fuego – Le respondió Light cariñosamente a su espalda Micke, giro asustado y allí estaba al lado Darkness.
__ ¿Sabes por que motivo te hemos llamado? – Le pregunto con una gran sonrisa Darkness mirándolo fijamente, sus ojos negros eran penetrantes y su voz dulce y suave lo abrazaba.
__ No – respondió esquivando su mirada.
__ El motivo es muy sencillo – Le respondió Light sonriéndole y su voz era tranquila y cariñosa, dulce y suave como un hechizo envolvió a Micke en su manto de tranquilidad – Tu nos as causado curiosidad ¿sabes?
__ Es extraño – Continuo Darkness con su voz profunda mientras caminaba alrededor suyo – Tu no eres como el resto de los príncipes. Hay algo enigmático en ti, algo que con nuestro enorme poder aun no logramos descubrir.
__ Sentimos y sabemos que eres en este momento el mas poderoso de los príncipes, tu habilidad para maniobrar el fuego es satisfactoria para el tiempo que llevas conociendo la verdad.
__ Sin embargo hay algo mas – Le dijo Darkness acercándose toco su rostro claro con su mano derecha y lo miro fijamente a los ojos. Micke sentía que su miraba lo penetraba mas allá del alma, esta la desmenuzaba buscando descubrir su enigma, quería articular palabra pero era como si un poderoso hechizo lo hubiera alcanzado.
__ Claramente ustedes no son iguales a sus antepasados, ellos fueron criados para estos momentos en que la paz es quebrantada, ustedes fueron criados alejados de la sabiduría, el conocimiento, el valor, el poder y la fe; mas sus almas están grabadas con el sello divino, ustedes son hijos de grandes almas que provienen de las mas grande de todas.
__ Nosotros conocemos mejor que nadie las almas de los príncipes excepto claro esta que por Dios, pero tu alma, príncipe de Fuego es diferente.
__ En ella hay algo que la hace… Especial.
__ No se de que hablan – Dijo tímidamente Micke luego que Darkness dejara de tocarlo y mirarlo.
__ Lo se – Respondió Darkness alegremente al lado de Light – Leí en tu mente y de verdad no sabes porque.
__ Mejor que sea así – Dijo Light con una gran sonrisa – eso ara que este viaje sea interesante para nosotros.
__ Hasta luego Fuego – Se despidió Darkness pero Micke lo detuvo.
__ Disculpen, podría preguntarles algo.
__ Por supuesto – Le respondió Dulcemente Light.
__ Ustedes tienen mucho poder y quería saber si ¿ustedes pueden ayudar a mi primo David? – Pregunto Micke nervioso y algo ilusionado y con gran expectativa.
__ ¿David? – Pregunto desconcertado Darkness luego continuo con su voz profunda – ¡Ha! Ya recuerdo, el humano que estaba contigo y al que protegías.
__ Si, el es David – Respondió Emocionado - ¿Podrían ayudarlo?
__ ¿Por qué deberíamos ayudarlo? – Pregunto Darkness mirándolo sin importancia – El no nos interesa.
__ Pero a mi si me interesa – Le dijo Micke suplicándoles y bajando la voz – El es mas que un primo, es mi mejor amigo.
__ Recuerda que podemos ver a través de ti – Le dijo dulcemente Light dedicándole una sonrisa que hizo que Micke se sonrojará y bajará la mirada.
__ Haría cualquier cosa para que lo ayudaran – Les dijo Micke luego de un largo silencio.
__ ¿Morirías por el? – Pregunto Darkness rápidamente sin dejarlo de mirar.
__ Si lo haría – Respondió sin dudarlo y levantando su mirada hacia ellos.
__ Hay cosas peores que la muerte – Le dijo Darkness acercándose a él nuevamente.
__ Si te ayudaremos – Le dijo Light luego de un prolongado silencio donde lo único que se escuchaba era el latido de su corazón. Micke sintió una gran emoción que lo invadía.
__ Solo después que hallan completado tu misión – Acoto Darkness con su voz profunda, luego miro a Light y desaparecieron.

Micke regreso muy emocionado a donde se hallaban el resto que lo estaban esperando, todos se veían mas saludables. Ernesto se había colocado la ropa del morral menos la capa al igual que Jena y Sofía, mientras que Andréu solo se había puesto las botas. Al estar todos reunidos nuevamente siguieron caminando internándose en el bosque, todo era tranquilo solo se escudaban a las aves y a Jena que intentaba hablar con todos y que solo le respondió Sofía. Al pasar as horas llegaron a un lugar del bosque que era muy espeso y se dieron cuenta que estaban caminando en círculos.

__ ¿Dentro de los morrales alguno de ustedes vio una brújula o un mapa? – Dijo Jena abriendo su morral nuevamente – Serian necesarios para poder ubicarnos. Mi madre siempre me dice que cuando valla de excursión nunca salga sin un mapa y una brújula.
__ No nada de eso – respondió Sofía.
__ ¿Por qué no lo harían? – Pregunto Ernesto.
__ Porque esperan que utilicemos nuestros poderes – Respondió en voz baja Micke, luego miro a Ernesto y le dijo – Pídele al aire que nos guié.
__ OK – Le respondió, luego cerro los ojos y el aire lo rodio rápidamente y corrió hacia su espalda por entre unos árboles – es por allá – Señalo hacia su espalda.
__ Voy a confirmar – Le dijo Micke, abrió su mano derecha y sus ojos se intensifico su color rojo y apareció una llama de fuego luego le dijo – Muéstrame el camino para salir de este bosque y que me lleve directo a la montaña del destino – La llama se hizo mas fuerte y se esparció en línea recta por el camino que había señalado Ernesto dejando una marca de suelo quemado a su paso – Si es por allá.
__ ¿Como lo hicieron? – Pregunto Sofía.
__ Eso estuvo fabuloso – Grito Jena emocionada - ¿Cómo hago para hacer algo así? Seria increíble hacer que el agua hiciera o que le pidiera. Tienes que ayudarme a hacerlo.
__ Al comienzo es un poco difícil, pero luego es mas fácil – Le dijo Ernesto sonriendo.

Ernesto iba a delante del grupo guiándolo por el sendero que había marcado. Cerca, casi a su lado caminaba muy en silencio Sofía comprendía a la perfección el valor del silencio o no tenia que nadie decirle cuando alguien quería estar solo para entenderlo porque ella sabia o que era estar sola, en cierta forma comenzaba a entenderlo. Detrás de ellos caminaban Ernesto y Jena estaban enfrascado en una grata conversación de cómo podía aprender a conocer su poder y sobretodo como manejarlo, detrás de ellos caminaba en silencio Andréu.

Salieron del bosque cuando estaba cayendo el sol, a las afueras había un claro en el cual decidieron acampar, tenían mas de un día entero son dormir y aun y cuando las galletas aparte de saciar su apetito eliminaban el sueño y el cansancio sentían que tenían que descansar un poco. Armaron las tiendas y buscaron madera para hacer una fogata para la noche, Micke la encendió luego decidieron sentarse alrededor para hablar un poco.

La noche era fría, el cielo estaba estrellado y una hermosa luna en creciente adornaban el cielo. El aire jugaba con el cabello y el calor del fuego acariciaba el cuerpo. Los cinco se sentaron a rededor de la fogata mas nadie decía nada hasta que Jena interrumpió el silencio.

__ Hola a todos – Dijo soltando una extraña risa de picardía – Mi nombre es Jena pero mis amigos me dicen Jen y soy la Princesa heredera del Agua. Vivo con mi mamá y mi papá aun que el siempre esta de viaje por su negocio. Tengo muchos amigos y por los momentos no tengo novio aunque hay alguien que me gusta. Gracias a Ernesto he aprendido un poco a como manejar mi poder. Me encanta la pizza la música romántica y salir de compras – Jena termino y al ver que nadie pensaba decir nada prosiguió - ¿Qué hay de ti chico deportista?
__ Haber – Dijo Ernesto acomodándose – Mi nombre es Ernesto y Controlo al Aire vivo con mis padres. Me gustan los deportes y no soy amigable con las personas que no conozco por eso disculpen como los trate. Hasta los momentos puedo manejar mi don. ¿Qué hay de ti? – Pregunto al terminar Ernesto a Sofía.
__ Hola – Les dijo tímidamente mientras se acomodaba el cabello detrás de una de sus orejas – Mi nombre es Sofía, me crié en un orfanato y soy la princesa del Amor.
__ Micke es tu turno – Le dijo Ernesto.
__ Hola, soy Micke – Le dijo sin dejar de mirar el fuego – Soy primo de Ernesto. Actualmente vivo con mi primo. Tengo la habilidad de manejar el fuego.
__ Solo quedas tu pelo largo – Le dijo de forma juguetona Jena.
__ Soy Andréu y manejo la Tierra o algo así – Dijo secamente, claramente no quería estar hay.
__ Bueno, ya que nos conocemos formalmente es hora de ver que podemos hacer ¿Les parece? – Les dijo Jena alegremente – Comienza tu Ernesto, ¿Qué puedes hacer?.
__ OK – Dijo Ernesto.

Ernesto se levanto y el azul de sus ojos se intensifico, el Aire comenzó a rodearlo y a recorrer el lugar. Señalo una roca grande que estaba algo lejos y se pudo ver como el aire la rodeaba y levanta la eran que había a su alrededor hasta que la roca comenzó a elevarse, se podía ver claramente la concentración y el esfuerzo que requería luego el aire le fue acércanos hasta que la dejo caer. Dirigió su mano hacia un lugar donde había mucha tierra y se comenzó a formar un pequeño ciclón que iba adquiriendo fuerza, luego bajo la mano y se sentó. Estaba sudando y claramente estaba cansado.

__ Impresiónate – Le dijo Jena, dirigió la mira a Micke – Ahora es tu turno.
__ No se si deba…
__ Vamos Micke – le dijo Ernesto – Muéstrale.
__ Esta bien.

Micke se levanto y sus ojos se hicieron tan rojos que parecían dos llamas de fuego en la palma de su mano comenzó a aparecer una llama que se hizo mas fuerte acercó su otra mano y la separo en dos partes luego miro a Ernesto y le dijo “Necesito tu ayuda” su voz se había hecho mas grave, Ernesto entendió lo que le había dicho y tomo unas piedras que estaban cercas y las mantuvo suspendidas en el aire un poco lejos de donde estaban. Micke lanzo un de las llamas a una de las piedras y esta fue golpeada y callo al suelo, Con la mano derecha tomo la otra llama y mirándola fijamente esta comenzó a crecer de forma vertical como dos metros luego la tomo por la base y esta adquirió la forma de un látigo de fuego y arremetió con este a la segunda piedra haciéndola que cayera luego desapareció. Se acercó a la fogata e introdujo su mano dentro del fuego, luego la retiro y tenia en ella una llama la cual lanzo hacia la tercera y ultima roca pero esta no la golpeo sino que la rodeo haciendo un anillo de fuego hasta que creció y la cubrió por completo y callo al suelo.

__ Sorprendente – Le dijo Jena maravillada por lo que había visto.
__ Mi primo esta lleno de sorpresas – Le dijo Ernesto riendo mientras Micke se sentaba, sus ojos habían regresado a su color rojo habitual pero caían dos lagrimas de sangre que lentamente comenzaron a descender por sus mejillas, al sentirlas se las quito – es hora de que practiques lo que has practicado en el camino Jena.
__ Esta bien pero no se burlen si no logro hacerlo.

Jena se levanto y cerro los ojos para concentrarse, luego de unos segundos los abrió y estos eran de un verde mas intenso levanto su mano derecha y las nubes del cielo se unieron y comenzó a caer gotas de lluvias, bajo la mano y las unió en le centro luego las separo lentamente y las gotas de lluvia si dirigían para ambos extremos como si fueran cortinas y las estuvieran separando, sus ojos regresaron a la normalidad y la lluvia seso.

__ Fue mas difícil de lo que pensé – Dijo Jena riendo y sentándose cansada – ¿quieres intentarlo Sofía? Es divertido.
__ No lo se – Dijo tímidamente – Los míos son pasivos no se si pueda hacer algo como lo de ustedes.
__ Inténtalo – Le dijo Micke que hasta ese momento no había dicho nada luego la miro – Tu eres parte del grupo y tienes que aprender a utilizar tus poderes.
__ Te aseguro que no se si pueda hacerlo – Le dijo Sofía muy tímida.
__ Hazlo – Le dijo Micke muy serio y sus ojos se tornaron de un rojo intenso, tanto que Sofía se asusto pero mas nadie lo noto.
__ Esta bien… Lo voy a intentar – le dijo mirándolo fijamente. Los ojos de Micke regresaron a su tono rojizo que había adoptado desde el cambio.

Sofía cerro los ojos y se concentro pudo oír voces dentro de su cabeza como si fueran pensamientos suyos, todo era algo confuso hasta que logro separar lo que creía sus pensamiento “Si se logra concentrar lo lograra”, “Espero que pueda hacerlo porque seria triste si no lo lograra, yo progrese mucho para no saber hacer nada, habrá escuchado los consejos de Ernesto, no, creo que no los escucho. Espero…”, “Espero que esto sirva para algo”, Los pensamientos no eran de ella, sino de los que la rodeaban. Abrió los ojos, estos eran de un color rosa muy claro casi blancos en ese momento tuvo una visión <
Corrieron en dirección a una gran montaña que se hallaba al frente pero aun lejos de ellos. Sus corazones latían rápidamente y el frió entraba por su piel hasta sus huesos las ramas rozaban sus cuerpos cortando y rasgando su ropa e incluso cortado su piel. “Esta cerca, puedo sentirlo” grito Sofía para que todos la escucharan. Andréu los guiaba en su carrera pero se detuvo y con el la llama que lo acompañaba al igual que el resto que iban detrás de él. “No llegaremos a la montaña. Hay que pelear” es dijo ordeno agruparse y pidió a Micke que las llamas hicieran un circulo a su alrededor e iluminaran el mayor espacio posible. Los rodeaba un silencio sepulcral, el frió los hacia temblar y sus heridas ardían. Sus ojos trataban de leer las sombras de los árboles y sus oídos trataban de captar cualquier sonido. Se escucharon crujir unas hojas secas a un lado, luego al otro extremo, lo que sea que había se movía muy rápido y los estaba asechando. Sofía escucho un ruido en las ramas, miro hacia arriba, sus ojos se abrieron de par en par, un ser grande la ataco>>.

Sofía los miro a todos, sabia lo que significaba. Era un evento del futuro, una visión de lo que pasaría sentía que su poderes se estaban haciendo mas fuertes y que los podía controlar. Cerró nuevamente sus ojos y se dejo llevar por un nuevo sentimiento que se estaba apoderando de ella, abrió los ojos nuevamente y se hicieron mas claro, las rocas que los rodeaban comenzaron a elevarse, Sofía se levanto y miro al cielo, las rocas subieron rápidamente, bajo la mirada y estas cayeron rápidamente. Sofía se sentó y sus ojos regresaron a su color habitual. Todos la miraban sorprendidos.

__ ¡Hoau! – Le dijo Jena emocionada – Eres telequinetica eso es increíble. ¿Qué mas hiciste? Te lo pregunto porque estuviste mucho tiempo en trance.
__ Tuve una visión – Les dijo – hay un bosque que rodea la montaña a la que vamos, es peligroso dentro hay algo que nos esta esperando. Vi cuando nos ataco, pero no pude ver que sucedió luego.
__ Tenemos que estar preparados entonces, tenemos que practicar todo lo que podamos antes de llegar allá, conocer nuestros poderes – Dijo Ernesto.
__ Es tu turno Andréu – Le dijo riendo Jena.
__ No gracias – Le respondió secamente.
__ Vamos, inténtalo – Le dijo emocionada – Vamos a ver que puedes hacer.
__ Ya dijo que no – La miro molesto.
__ Hazlo – Le dijo Micke serio frente a él.
__ Ya dijo que NO – Le grito.
__ No te lo estoy pidiendo – Le dijo Micke mientras se levantaba y sus ojos se hacían tan rojos como dos llamas de fuego, el fuego de la fogata creció dos metros y en su mano apareció una bola de fuego – Es tu deber hacerlo.
__Cálmate Micke – Le dijo Ernesto que se había levantado al igual que el resto.
__ No se metan en esto – Les ordeno Micke – ¡Hazlo!
__ Si no lo hago, ¿Qué me vas a hacer chispita? – le dijo serio mirándolo fijamente a través del fuego de la fogata cerrando sus puños – ¿Me vas a quemar?
__ Si es necesario – Le respondió Micke. Lanzo la bola de fuego a Andréu y esta lo golpeo en el pecho tirándolo al suelo. Ernesto camino hacia el a través de la fogata, las lenguas de fuego acariciaron su cuerpo mas no lo quemaban, salio de la fogata con otra bola de fuego. Andréu se había levantado del suelo y en su pecho había una marca en donde lo había golpeado.
__ Tu estas loco – Le dijo mirándolo y sus ojos se tornaron de un marrón fuerte y la tierra comenzó a temblar.

La bola de fuego que tenia Micke se estiro hasta convertirse en un látigo de fuego, lo tomo con fuerza sin dejar de mirar a Andréu con intensidad, inclino su brazo hacia tras y le lanzo el látigo. Andréu instintivamente levanto una de sus manos y una inmensa roca salio del suelo y se interpuso en la trayectoria del látigo haciendo que esta la tomara en vez de a él. Micke miro la roca y sonrió, apretó mas fuerte la base del látigo, el fuego se hizo mas intenso y destruyo a roca. Andréu estaba enfadado cerro su puño derecho y golpeo la tierra, el suelo se agrieto en dirección a Micke, este perdió el equilibrio y callo al suelo, luego Andréu subió su mano izquierda rápidamente y de la tierra salieron lanzas de roca que rodearon a Micke encerrándolo en una especie de prisión. Micke lo miro, una gota de sangre bajaba desde uno de sus ojos este se la quito y cinco esperas de fuego aparecieron y lo comenzaron rodear. Una a una de ellas pasaron a través de las lanzas y rápidamente se dirigieron hacia Andréu y este levantando la mano saco del suelo rocas que se interponían y estallaban cuando eran golpeadas por las bolas de fuego. “Me estas cansando” Le dijo Andréu con una voz muy grave y profunda, Micke lo miro y tomo con sus manos dos lanzas de roca y estas al cabo de unos segundos estallaron en sus manos. Salio de su prisión y camino lentamente hacia donde estaba Andréu.

Ernesto corrió hacia Micke cuando vio que llevaba una esfera de fuego en su mano, pero cuando lo toco lo soltó de inmediato porque había sentido como si hubiera metido las manos dentro del fuego. Andréu no retrocedía. Levanto su mano y rocas salieron del suelo y se lanzaban contra Micke, este le lanzo a cada una de ellas una bola de fuego que las hacia estallar. Creo otra bolla de fuego en su mano izquierda y se la lanzo a Andréu y este quedo atrapado en un aro de fuego bastante lejos de su piel pero que poco a poco se iba reduciendo. Sentía como el calor aumentaba cada vez mas. Micke se le paro al frente y lo miro, luego lo tomo por los hombros Andréu sintió como si lo estuviera agarrado unas pinzas de metal hirviendo. Micke le hablo al oído, al terminar lo soltó, el aro de fuego desapareció y todo regreso a la normalidad. Micke le dio la espalda a Andréu y nuevamente se sentó mientras se quitaba las gotas de sangre que bajaban de sus ojos. Todos lo miraban asustados no sabia que era lo que le había sucedido.

Andréu camino hasta donde estaba el y le extendió la mano, Micke se la estrecho mirándolo a los ojos afirmando con su cabeza, se soltaron y Andréu se sentó a su lado. Ninguno de los dos pronuncio palabra por el resto de la noche. Andréu se quieto la camisa, tomo agua de su cantimplora para humedecerla, se la paso por su pecho que había sido levemente quemado por el ataque de Micke, a medida que limpiaba la herida esta iba cicatrizando hasta no quedar rastro de ataque, del mismo modo se limpio los hombros. El agua de las cantimploras no solo les eliminaba la sed con unos cuantos tragos, sino que también curaba sus heridas y lo mejor era que nunca se agotaba, siempre estaba llena no importa cuanto utilizaran.

Luego que Andréu se terminara de curar y el resto de comer se metieron en sus respectivas tiendas y durmieron durante toda la noche. Los días siguientes a media que se dirigían a La Montaña del Destino iban practicando para controlar mejor sus poderes y hacerlos mas fuertes.

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