La noche llego nuevamente como lo hace el dia, pero esta noche no era igual que las anteriores, esta traia impresa el inicio de algo mistico y oculto, la union de los elementos tendría lugar, para que el curso de la historia y de los futuros sucesos se realizaran y el equilibrio de la natural se cumpliera.
Las estrellas y el cielo eran el perfecto techo para esa noche, ninguna nuve, ningun lamento aun se escuchaba, la tierra aun podia dormir en paz. A lo lejos de la ciudad, mas halla de los bosques y prados, en lo mas profundo de la selva, rodeada de inmensas y hermosas fauna y flora se levanta una montaña que daba señal de la grandeza de la tierra. Se decia que esa montaña estaba embrujada y que ningun ser humano habia puesto pie en ella y que en lo mas profundo de sus entrañas habitaba una criatura, un ser que era guardian de sus secretos. Los ancianos la llamaban “La montaña del destino” pues se decia que dentro de las montañas estaba escrito el destino de toda la humidad.
Poco antes de su cumbre se podia ver una abertura que no era mas que la entrada de una cueva. Formada de pura roca. La cueva se internaba en lo mas profundo de la montaña haciendo pequeños pasadisos y un pequeño laberinto al que nunca nadie habia podido entrar. Ninguna persona se podia imaginar lo que ocultaba la montaña en su interior, ni mucho menos el secreto que estaba escondido dentro.
La luz de una antorcha se comenzo a dislumbrar, esta venia de los mas profundo de la cueva se acercaba a la salida lentamente, la luz se reflejaba en las rocas de las cuales descendían una pequeñas gotas que se filtraban a través de las grietas. La persona que portaba la antorcha se encontraba cubierta por una tunica negra y su rostro era cubierto por la capucha. La persona se acercaba poco a poco hasta la salida, la llegar al umbral se detuvo, miro para ambos lados y luego continuo.
La portadora de la antorcha levanto una de sus manos, estas eran arrugadas y muy delgadas, parecia que lo unico que cubria a los husos era un fino troso de piel sin musculos. Del trozo de tierra que habia frente a la entrada de la cueva comenzaron a salir rocas las cuales formaron un circulo, luego, giro su mano y del medio del circulo salieron raices secas y trozos de madera. Nuevamente miro para ambos lados percatándose que nadie viera lo que estaba haciendo y lanzo la antorcha hacia el centro del circulo de piedras formando asi una fogata, camino hacia ella y a su espalda salio de la tierra una especie de silla de roca. El aire del lugar comenzó a ser mas fuerte lo que hacia que las hojas de los arboles al igual que sus puntas se movieran e hicieran ruidos como susurros, la persona lebanto su cabeza y dijo: “Lo se, el mal ya esta cerca”, Su voz era aguda de una mujer anciana, esta se bajo la capucha, su cabello era blanco y gris, totalmente despeinado, su rostro estaba cubierto por las arrugas, sus ojos mostraban sabiduría y conocimiento, su nariz era un poco alargada y fina; su rostro tenia una luz muy particular.
La anciana se sento en su silla de piedras, saco de su tunica una pequeña bolsa de cuero. El aire se hizo mas fuerte. “Es hora. Se que me habia prohibido intervenir hermanos mios, pero, si no lo hago, nunca se encontraran”, el aire se hizo mas fuerte, el fuego de la fogata se intencifico, de las grietas de la cueba ya no brotaban gotas sino un hilo de agua y los animales comenzaron a hacer ruido, la anciana asintió con su cabeza, parecía como si estuviera conversando con otra persona, “Entiendo su posición Hermanos mios, se que ya he intervenido mucho, pero, es necesario. Se que ustedes comprenden mis acciones”, El fuego de la fogata crecio mas de dos metros por unos segundos y luego disminuyo, “Gracias, por apoyarme”, El hilo de agua se convirtió nuevamente en gotas y los animales se callaron, “Gracias por su confianza”, El aire se intencifico, pero, luego recorrio el cuerpo de la anciana suave y delicadamente, “Sera un placer para mi que tu seas el mensajero”.
La vieja se levanto y se dirigio hasta el final del pequeño plano que habia frente a la cueva, introdujo su mano dentro de la bolsa y saco de ella un puñado de polvo, lanzo al aire el pequeño polvo que brillaba con la luz de la luna y dijo: “Principes dormidos que han despertado, levántense ahora su tiempo a llegado, La union de los elementos es primordial, para que se hagan fuertes contra el mal.”. El aire tomo el polvo y se los llevo lejos de la montaña, el fuego de la fogata desaparecio, la antorcha se levanto del suelo mientras que la anciana la tomaba en las manos, las rocas y las raíces al igual que la silla se internaron nuevamente dentro de la tierra. La anciana se coloco nuevamente la capucha y entro en la cueva, se detuvo en el umbral y dijo “Ahora solo queda esperar” y se interno en la cueva.
El aire jugaba con el polvo que la anciana había lanzado llevándolo lejos de la montaña hasta una ciudad lejana. Al llegar al centro de la ciudad separo el polvo en cinco partes y los dirigió a diferentes lugares. El primero se dirigió al norte de la ciudad allí se encontraba Jena, el polvo comenzo a girar entorno a la casa y se comenzo a escuchar una voz como un susurro que decia: “Jena, Jena”.
Jena que estaba dentro de la casa escucho que alguien la llamaba sin imaginar lo que estaba sucediendo se dirigio a la alcoba de su mamá para saber por que la estaba llamando, pero, su mamá le dijo que ella no habia sido, que quizas habia sido su imaginación, Jena restándole importancia regreso a su cuarto, se acosto nuevamente en su cama, pero, nuevamente escucho una voz que la llamaba. Jena se levanto nuevamente un poco nerviosa esta vez, se paro en medio de la habitación, el aire comenzó a hacerce mas fuerte, los arboles movían sus ramas y producían ruidos extraños, Jena comenzo a asustarse caundo nuevamente escuhco que la llamaban, pero, esta vez la voz era mas fuerte. Jena se asomo por la ventana y no vio a nadie, cerro las cortinas y se hiba al cuarto de su mamá, pero, nuevamente escucho que la llamban, se dirigio a la sala y se asomo por una de las ventanas y vio como un polvo brillante rodeaba su casa, quedo facinada por las pequeñas luces, abrio la puesta y salio, se acerco para tocarlas, pero en el instante que hizo contacto el polvo la comenzo a rodear y se introdujo en su pecho haciendo que este brillara con mas intensidad. La voz que la llamaba se hizo mas clara y mas profunda como si viniera de la tierra misma o del aire que la rodeaba y en el momento en el cual escuho nuevamente su nombre sus ojos cambiaron de color y se volvieron verdes “Hermosa princesa del agua despierta” y con la misma rapides volvieron a su color normal y sin ninguna explicación comenzo a caminar sin despedirse o decir palabra alguna, Había caido en un profundo trance.
El segundo grupo de polvo se dirigio al noreste, hacia la casa de Ernesto. La noche estaba callada en esa parte de la ciudad, la gran mayoria de las personas ya se habian acostado, estaban dentro de sus casa, muy pocas personas aun se encontraban en las calles. Ernesto no tenia sueño, asi que desidio nadar un poco, se encontraba en la piscina sumergido cuando una ráfaga de aire trajo consigo un polvo muy brillante que comenzo a dar vueltas alrededor de la piscina. Cuando Ernesto salió a flote vio como algo brillante lo rodeaba, no sabia que hacer, fue en ese momento cuando su pecho comenzó a brillar intensamente, miro para todos lados temiendo que alguien lo estuviera viendo. El polvo se hacerco a donde estaba, pero Ernesto se introdujo rapidamente dentro del agua esperando que este no entrara y así fue, pero, no podia estar adentro por mucho tiempo, tenia que salir a tomar aire, cuando no pudo mas salio por el otro extremo subio las escaleras pero cuando intento correr el polvo lo rodeo y comenzo a escuchar su nombre “Ernesto”, era como si alguien lo estuviera llamando y en ese instante el polvo entro en su pecho y sus ojos cambiaron de color súbitamente a un azul claro “Ágil príncipe del aire despierta” y luego nuevente cambiaron a su color normal y asi como estaba salio de su casa.
El tercer grupo de polvo se dirigio a la parte noroeste de la ciudad, Andréu se hallaba caminando sin rumbo fijo, recordando el extraño sueño que habia tenido y el aun mas extraño encuentro con aquella muchacha. Trataba de alejar aquellos pensamientos, pero, le era casi imposible, quería olvidar todo lo ocurrido y tomarlo como algo que nunca había sucedido fue en ese momento cuando escucho que lo llamaban “Andréu”, voltio para saber quien era pero no habia nadie detrás ni cerca de él, no le dio importancia y siguió caminando, pero, nuevamente escucho que lo llamaban con mas claridad “Andréu”, esta ves voltio nuevamente y vio como una ráfaga de viento traia consigo una especie de polvo muy brillante que lo comenzo a rodear. Andréu miraba para todos lados, su pecho comenzo a brillar, no sabia que estaba pasando y la verdad no le interesaba mucho asi que cerro su chaqueta y se dispuso a cruzar el aro de polvo que lo rodeaba, pero cuando su cuerpo toco el polvo, este entro en el pecho de Andréu y sus ojos al igual que a los anteriores cambio de color, estos fueron marrones oscuros “Orgulloso príncipe de la tierra despierta” y casi de inmediato volvieron a su color original. Andréu por mas resistencia que hiciera, callo en trance.
Micke se hallaba en la clinica, habia pedido permiso para quedarse esa noche con David. Micke le tenia una de sus manos agarradas y lo miraba cariñosamente, sentia un especial apresio hacia David, desde pequeño el lo habia protegido como un hermano al igual que Ernesto, pero, sabia que a él le podia contar cualquier cosa sin alguna vergüenza o miedo. Micke sentia nostalgia al ver a David en esa cama, él que habia sido una persona muy fuerte y con mucha energia, sentia que no era justo.
__ David no sabes cuanto me haces falta. Te extraño. – Le dijo y agacho su cabeza y pego la frente en sus manos.
“Micke”, escucho como un susurro y lebanto rapidamente la cabeza, se emosiono al pensar que podía ser David que estaba recobrando el conocimiento, pero, no había sido así; pensó que había sido su imaginación, pero, nuevamente escucho que lo llamaba. ¿Quien podia ser? Penso, luego un golpe fuerte en la ventana lo asusto, se levanto lentamente de sus silla y se dirigio muy lentamente a la ventana, se asomo por la cortina, pero, no vio nada, el estaba a unos pisos del suelo por lo que le parecio extraño, pero, luego vio como una especie de polvo brillante se acercaba a la ventana, el pecho de Micke se ilumino y este se asusto. La ventana se abrio y el polvo lo rodeo, Micke miro a David y corrio a su lado, el polvo entro en la habitación y os rodeio, por unos sgundos el polvo parecia no decidirse a donde dirigirce hasta que a final se detuvo y se lanzo a pecho de Micke y sus ojos se tornaron rojos “Amable principe del fuego, despierta” para luego regresar a su color normal. Micke salio de la clinica casi de inmediato con su mirada distante y perdida.
Sofia se hallaba en la plaza que quedaba frente a la iglesia donde un mes atrás había caido desmallada, se encontraba sentada en uno de sus bancos mirando el cielo, estaba muy tranquila, parecia que nada le preocupaba. “Sofia” escucho como un susurro, ella se levanto mientras dirigia su mirada al centro de la plaza, luego vio como el polvo brillante se dirigia hacia ella y su pecho de ilumino, pero, ella no le dio importancia, parecia que lo estuviera esperando, Sofia no se movía ni se extrañaba de lo que estaba sucediendo. El polvo entro en su pecho y sus ojos se volvieron rosado y con la misma rapides regresaron a su color natural. Sofia al igual que los demás callo en trance.
En lo alto de la vieja montaña, salio de la cueva nuevamente la anciana con paso lentos y suaves. La anciana caminaba hacia el borde del abismo a allí se detuvo, el aroma era a madera y hierva con un toque de musgo y tierra. La luna en el cielo simulaba las dos naturalezas de la condición humana, mitad brillante, mitad oscura. La anciana miro al cielo y elevo una plegaria, luego vio la luna y en ese momento una ráfaga de aire que venia de lo lejos suavemente recorrio su cuerpo.
__ Sabia que podía contar contigo, ahora, lo unico que me queda es esperar. En unos segundos los ojos del mundo se abrirán ante su realidad. Por que cuando se produce un destello de luz, es cuando nos damos cuenta en la oscuridad en que nos encuentramos sumergidos.
La anciana levanto una se sus manos y al mismo tiempo salia de la tierra una especie de trono de roca, ella se dirigió a el y se sentó con mucho cuidado, al mismo tiempo se formo una fogata frente a ella y en silencio espero.
El polvo los reunio a todos en medio del parque de la ciudad, solo faltaba Micke. Los cuatro se hallaban formando un circulo, callados y con la mirada distante como si sus almas hubieran abandonado sus cuerpo y estos fueran autómatas. Al fondo se comenzaron a escuchar pasos suaves y lentos. Micke se incorporo al circulo, por unos segundo nada sucedió, nadie se movia. Parados sobre la rama de un sause cercano se encontraban dos seres uno cubierto de luz y otro de oscuridad, observando todo lo que ocurria.
__ ¿No crees que sea pronto? – Pregunto la luz con voz de mujer; como un susurro era su voz, suave y delicada.
__ Si, lo es, pero, ella de seguro sintio el peligro – Respondio la oscuridad, su voz de la de un hombre de forma gentil y cariñosa – Sintio la presencia de los oscuros, ella sabe que estan cerca.
__ Lo unico que ganara sera apresurar las cosas con los oscuros
__ No importa lo que pensemos en este momento... ya no importa, pues, el tiempo de calma y de pensar en lo que podría ser a terminado... ya no hay marcha a tras.
Los ojos de los cinco cambiaron de color como en anteriores ocacione, pero en esta ocacion el cambio fue permanente. Los cinco retrocedieron unos pasos y el tiempo se detuvo. Un aura brillante rodebaba a cada uno de ellos y su pecho se ilumino, el suelo comenzo a desaparecer y comenzo a rodearlos la oscuridad hasta que lo unico que los rodeaba era un gran basio, no habia ninguna luz, solo sus auras los iluminaba. Un aro de lus blanca los unio como si cada uno fuera una piedra en un anillo de luz. De sus pechos salio unos rayos de luz que formaron un pentago perfecto que fue desendiendo hasta quedar debajo de sus pies. De nuevo de sus pechos salio un rayo de luz, mas fuerte que antes, todos los rayos se unieron en el centro quedando unidos no solo por el anillo de luz, sino por los rayos de luz de sus pechos. A sus espaldas comenzaron a aparecer las cinco imágenes de los primeros. En el centro se comenzó a formar una bola de energia, que crecia mas y mas, luego subio al cielo y estallo creando una especie de cupula de energia invisible que cubrio toda la ciudad.
__ La protección de la ultima ciudad libre del universo a sido convocada por la vieja bruja de la montaña – Dijo la oscuridad que miraba tranquilo todo lo que ocurria.
__ De seguro ella noto la presencia de los oscuro en la Tierra cuando el baul fue encontrado – Dijo la luz entendiendo y aceptando la premura de las cosas.
__ Asi es – Le respondio sin perturbación – Tambien a de saber que tu y yo estamos aquí.
__ De eso no hay duda. Ya todo ha comenzado.
__ Nuestro tiempo mujer acaba de llegar. – Ambos se miraron y desaparecieron.
Los cinco quedaron parados, inertes, al cabo de unos momentos dieron la vuelta y se dirigieron hacia los lugares de donde habian salidos. Jena se dirigio a su casa, subio las escaleras y se acosto en su cama. Ernesto llego a su casa y se sento al orillo de la piscina. Andréu se dirigío a la calle en donde habia estado previamente. Sofia se paro frente a la iglesia y Micke a la clinica al lado de su primo. Cuando los cinco estuvieron en los lugares en donde habian estado antes de entrar en trance, sus ojos cambiaron nuevamente a sus colores naturales y el tiempo siguió su curso normal. Ninguno de ellos recordo lo ocurrido, de sus mentes se habia borrado todo insidente.
Sobre la montaña la anciana se levantaba de su trono de roca y se acercaba al risco miro atentamente la ciudad que se hallaba a muchos kilómetros de distancia, pero la veia como si estuviera al lado, observo atenta la cupula de energía que solo ella podia ver. “Ya la ultima ciudad libre a sido protegida, solo hace falta la union de los cinco y que afronten sus destinos”. La anciana dio la vuelta y lentamente entro en la cueva mientras que su trono desaparecia y el fuego se apagaba.
Mientras en el castillo de laba del planeta Fuego, entraba al gran comedor con paso apurado Crismer con un pergamino enrollado en su mano derecha. En la mesa se hallaban sentados a un estremo Whitman cubierto con una capa gris que dejaba ver poco de su rostro demacrado y grisacion; en la cabesa de la amplia mesa de madera sobre su gran sillon Zortar un poco molesto.
__ ¿Lo han sentido? – Pregunto un poco preocupada a medida que se acercaba a la mesa y tomaba haciento.
__ Si – Respondio Zortar gravemente.
__ ¿Cómo es posible?, ¿Pense que la vieja bruja no aria nada aun? – Pregunto Crismer un poco confundida.
__ De seguro nos sintio cuando entramos a su planeta y por eso apresuro todo – Respondio Whitman con voz fría, se notaba que se habia recuperado un poco desde el dia de la creación de los espectros.
__ ¿Ahora? – Pregunto Zortar.
__ Adelantaremos todo, los espectros estan por terminar su entrenamiento.
__ ¿Por qué tanto alboroto? – Pregunto a lo lejos de entre la sombra de un pilar del comedor Leidybel con voz dulce y cariñosa como siempre – Ya sabiamos que esto hiba a pasar.
__ Todos sabiamos que nos arriesgábamos en ser persividos por la anciana cuando fuimos al planeta Tierra y que ella tomaria las medidas pertinetes al caso – Concluyo Angexol que salia de entre las sombras junto a su hermana con sus respectivas sonrisas y sus miradas tiernas.
__ Con que estaban aquí – Les dijo Crismer molesta.
__ Por supuesto que estamos aquí – le respondio dulcemente leidybel.
__ ¿Por qué no estan en la mesa? – Le pregunto.
__ Porque Whitman se enfado cuando le preguntamos como se sentia y que si necesitaba que lo ayudáramos en algo ya que aun lo notamos un poco demacrado – Le contesto Angexol con un tono de vos inocente.
__ Acérquense – Dijo Zortar y los gemelos les hicieron caso.
__ Aquí esta el mapa del planeta Tierra – Dijo Crismer desenrollando el pergamino sobre la mesa – El evento se produjo aquí – Señalo con su dedo una pequeña parte del mapa.
__ En “La ciudad Paraíso” – Dijo Leidybel – Que bonito nombre.
__ Muy apropiado – dijo Angexol.
__ Nuestra llegada sera aquí, un poco lejos de la ciudad protegida, dentro de esta montaña se encuentra escondido el gran castillo.
__ Solo hay un pequeño detalle – La interrumpio Angexol – La anciana sagrada esta custodiando la montaña y creo que ya habra tomado medidas para nuestra llegada.
__ Tienes razon en eso, pero, recuerda – Le dijo Crismer bruscamente – que los otros tambien opusieron resistencia y fueron detenidos.
__ No hay razon para que nos preocupemos por eso – Los detuvo Whitman – ya que ninguno de nosotros tendra que pelear allí, solo los “Espectros” lo aran y acabaran rapidamente con ellos, luego, la anciana tendra que rendirse.
__ ¿Aun sigues con tu idea de dejar pelear solo a los “Espectros”? – le pregunto furiosa Crismer – ¡Seran destruidos!.
__ Es mi decisión – le respondio friamente – Ahora me retiro, tengo que descansar un poco.
Whitman salio del gran comedor con pasos lentos y cansados, el resto se quedo halli sentados mirándose unos a otros sin decir una palabra hasta que las puertas se cerraron. Crismer tiro de la mesa todo lo que se encontraba allí mientras que Zortar levantaba su asiento y lo lanzaba a la pared del frente. Los gemelos solo los miraban, luego se levantaron y caminaron hacia la puerta al llegar a ella se detuvieron y sin mirar hacia atrás dieron:
__ Whitman nos esta ocultando algo. – Dijo Angexol
__ Hay que tener cuidado hermanos, la seguridad de Whitman es demasiada, mas de lo normal.
__ Y si no quiere que vallamos, debe ser por algo.
Luego de esas palabras salieron y cerraron las puestas. Zortar y Leidybel se quedaron mirándolos mientras salian, luego se miraron un poco confundidos tratando de analizar las palabras de los Gemelos, luego se miraron y aprobaron sus palabras.
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